viernes, 31 de julio de 2015

Mediocridad
















¿Cual es tu opinión acerca de la mediocridad en Uruguay y      
Paraguay?

En el uso cotidiano del vocablo se habla de mediocridad cuando nos referimos a algo o a alguien de baja calidad o calificación. Por ejemplo se dice que en algunas clases de determinados docentes son mediocres o que alguien es un alumno o trabajador mediocre. Las cosas son mediocres cuando no poseen buena calidad o son escasas. Refiriéndonos al asunto en Uruguay uno de los aspectos donde se nota que hay más mediocridad es en el vocabulario que se usa hoy, se puede apreciar y es tema de todos los días que los jóvenes cada vez tienen menos palabras en su vocabulario en comparación a los jóvenes de unos cuantos años atrás. Esto de seguro se debe a la educación que estas generaciones están teniendo en estos días, el nivel ha ido descendiendo cada vez más y así ellos no aprenden y no utilizan diferentes palabras complejas y no tan complejas que otras generaciones en épocas anteriores aprendían  y eran utilizadas en la vida cotidiana.
Esas carencias en el lenguaje se observa mucho no solo en los jóvenes sino también en los adultos e incluso en aquellos que forman partes de los órganos del gobierno, como por ejemplo los Senadores y más que nada los miembros de la cámara de Diputados; lo que ha llevado a que muchas veces las leyes estén mal redactadas o contengan incoherencias, esto no ocurría en el pasado ya que la gran mayoría de los miembros de ambas cámaras eran personas con títulos universitarios. Un estudio realizado con respecto a  los miembros electos en las pasadas elecciones de 2014 revela que en el Parlamento del total de legisladores electos ciento uno comenzaron a cursar educación terciaria y sesenta y uno poseen un título universitario, trece legisladores solo completaron secundaria, ocho de ellos no llegaron a terminarla y cinco hicieron la Universidad del Trabajo del Uruguay, a su vez esto muestra que cincuenta y uno legisladores no poseen título y también establece que el diez porciento de ellos repitió un año en la enseñanza primaria o en la enseñanza media. Esto ha venido ocurriendo en las últimas legislaturas. 
En nuestro país, en el anterior periodo de gobierno, el Presidente de la República (que ha sido admirado por muchas personas en el exterior) es un claro ejemplo de como el nivel en el lenguaje ha ido decayendo mucho. Muchas veces él utilizaba una forma de expresión no muy adecuada a la investidura que tenía como Presidente y hoy en día como Senador de la República. Al escucharlo hablar se nota claramente en él la mala conjugación de los tiempos verbales y el uso de expresiones tales como “nabo” para dirigirse a los periodistas y a todas aquellas personas que no piensan igual que él, tratando de descalificarlas. Esto puede parecer que lo acerca mucho más a la gente común del pueblo pero también es observado por otros como una muestra de la decadencia intelectual que está sufriendo el país y que lo aleja de los estándares culturales que supo tener en el pasado. Para otros que el Presidente hable así está bien ya que los hace sentir más cercanos y lo toman como ejemplo a seguir, cosa que sucede mucho, demasiadas personas piensan que lo que él dice esta bien.
Esta mediocridad en el vocabulario se ve reflejada en la enseñanza  secundaria en materias tales como Historia, Literatura, Lengua castellana, etc.
Unas de las razones por las que puede suceder esto es porque los jóvenes de hoy en día leen en forma muy escasa y en textos lo más sintético posibles, cosa que no sucedía en generaciones anteriores. Muchas veces el uso de las nuevas tecnologías atrapa más que la lectura, otras veces se debe a que hay jóvenes que no quieren seguir estudiando, dejan de ir a sus clases diariamente, faltan mucho, no sacan buenas notas y hacen cosas que no deben hacer en el colegio; lo que sucede luego es que los padres a ver este comportamiento de sus hijos les permiten abandonar sus estudios con la condición que ya a esa edad consigan trabajo. De esa manera al no estudiar se les limita mucho más su vocabulario, aprenden menos palabras complejas y no tan complejas lo que se ve reflejado en su forma de hablar y expresarse. Muchos jóvenes en estos días cada vez más piensan que terminar aunque sea el bachillerato no es su meta más importante en su vida; piensan que estudiar es una pérdida de tiempo, debido a esto hay más jóvenes trabajando antes de ser mayores de edad. A los padres tampoco les interesa mucho y como sus hijos no les hacen caso en cuanto a que tienen que estudiar un oficio o terminar una carrera universitaria a ellos ya les basta con que tengan un trabajo aunque sea con un salario mínimo. También está ocurriendo que hay jóvenes que ni siquiera trabajan solo están en sus casas sin hacer nada, ni se molestan en ayudar en algo o conseguir algo para estar ocupados o en aprender cosas nuevas que les van a servir para su futuro, son los llamados actualmente “NINI” (ni estudian, ni trabajan).
También el paraguayo, según he podido hablar con algunas personas muchas veces no le da importancia al estudio ya que por su realidad socioeconómica están obligados a trabajar a temprana edad. Esta realidad no solo limita el uso del vocabulario sino que también los limita en sus oportunidades para obtener un mejor trabajo y un mejor salario. Es muy común que logren conseguir un trabajo pero con un salario mínimo ya que el no tener una preparación adecuada los limita en las posibilidades. En Paraguay por lo que he podido apreciar en el tiempo que he estado la realidad no es muy diferente ya que he podido apreciar esa misma mediocridad en el uso del vocabulario, pero me gustaría hablar más de lo que he tenido la oportunidad de observar en cuanto al tránsito. He podido constatar, en el poco tiempo que llevo aquí, que no existen o no se respetan las normas, reglas y señales del tránsito fundamentalmente en la capital eso ocurre con un gran número de conductores. Esto genera, en ciertas horas del día, un tránsito caótico en el cual se hace muy  difícil y complicado el desplazamiento por las principales avenidas de la ciudad.
Tanto conductores como peatones se desplazan por las calles sin tener el más mínimo respeto por sí mismo y por el resto que circula. Esto también sucede mucho en las rutas no solo en las ciudades, lo que he podido observar en las carreteras es que los conductores no se molestan en correrse hacia la derecha si van un poco lento para dejar pasar a los demás que van circulando.
Comparando esta situación con lo que ocurre en Uruguay muchas veces esto que mencioné anteriormente sucede muy seguido allá también. Muestran su mediocridad o su falta de respeto al no tener en cuenta las señales de tránsito que dice que no se puede rebasar en distintos tramos de la carretera y al no respetar los límites de velocidad, poniendo en riesgo su propia vida y la de los otros conductores. Esto me lleva a pensar que hay una falta total de consideración hacia el otro.
Continuando en el mismo sentido en lo que respecta al tránsito también se puede observar como la falta de previsión de las autoridades competentes han hecho que estos problemas se agraven debido a la falta de previsión en la planificación de las carreteras a nivel nacional y de las calles de las grandes ciudades mayormente en las capitales. El parque automotor ha aumentado considerablemente en los últimos años en ambos países pero las rutas nacionales y las calles de las ciudades no han sido modificadas para que pueda darse un fluido desplazamiento de los automóviles por ella. No se ha sido tenido en cuenta el aumento en el número de vehículos circulando por las calles como tampoco la velocidad con la que se desplazan estos en la actualidad.
Esto lo podemos apreciar en que las rutas no han sido ensanchadas y en la gran mayoría de ellas hay que desplazarse por un solo carril y en las ciudades las calles han quedado demasiado angostas, lo que demuestra lo que mencioné anteriormente, esa falta de previsión es una evidencia de la mediocridad en la forma de pensar y planificar de las autoridades.
Podría continuar analizando algunos otros aspectos de la mediocridad en Paraguay y Uruguay pero ha sido un tiempo corto el que he pasado aquí y esos son los aspectos que más me han llamado la atención en este tiempo.

Para terminar refiriéndome un poco más a mi país algunos intelectuales consideran que la mediocridad es un flagelo que está azotando cada vez más al país en muchas áreas tales como la sociedad, la política, la economía, etc. Otros hablan de la nueva mediocridad, algunos piensan que el conformismo y el no revelarse contra lo que está pasando llevan a esa nueva mediocridad.

Bibliografía: Fotos prestadas
https://gacaq.files.wordpress.com/2010/11/educacic3b3n1.jpg?w=300&h=240

http://www.vanguardia.com/sites/default/files/imagecache/Noticia_600x400/foto_grandes_400x300_noticia/2014/04/12/diez_personas_le_adeudan__a_transito_146_millones__por_conceptos_de_multas_0.jpg



1 comentario:

  1. Joven Wilson, arrancamos con la falta de una tilde en el título. "Cual" debe llevar tilde cuando es una pregunta.

    "Esas carencias se obserbaN". ¿Sí?

    Ojo con las redundancias: "no es su meta más importante en su vida". Primero "su", después "la", o del revés.

    El sexto párrafo está poblado de redundancias. Habría que rehacerlo.

    "(...) no ha sido tomado en cuenta", no "no se ha sido tomado en cuenta".

    Ocho errores ortográficos en total.

    Buen punto de vista; se centró en dos aspectos que consideró mediocres. Y creo que fue un acierto hacerlo así. Buena conclusión, buen trabajo.

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