¿Cual es tu opinión acerca de la mediocridad en Uruguay y
Paraguay?
En el uso cotidiano del vocablo se habla de mediocridad
cuando nos referimos a algo o a alguien de baja calidad o calificación. Por
ejemplo se dice que en algunas clases de determinados docentes son mediocres o
que alguien es un alumno o trabajador mediocre. Las cosas son mediocres cuando
no poseen buena calidad o son escasas. Refiriéndonos al asunto en Uruguay uno
de los aspectos donde se nota que hay más mediocridad es en el vocabulario que
se usa hoy, se puede apreciar y es tema de todos los días que los jóvenes cada
vez tienen menos palabras en su vocabulario en comparación a los jóvenes de
unos cuantos años atrás. Esto de seguro se debe a la educación que estas
generaciones están teniendo en estos días, el nivel ha ido descendiendo cada
vez más y así ellos no aprenden y no utilizan diferentes palabras complejas y
no tan complejas que otras generaciones en épocas anteriores aprendían y eran utilizadas en la vida cotidiana.
Esas carencias en el lenguaje se observa mucho no solo en
los jóvenes sino también en los adultos e incluso en aquellos que forman partes
de los órganos del gobierno, como por ejemplo los Senadores y más que nada los
miembros de la cámara de Diputados; lo que ha llevado a que muchas veces las
leyes estén mal redactadas o contengan incoherencias, esto no ocurría en el
pasado ya que la gran mayoría de los miembros de ambas cámaras eran personas
con títulos universitarios. Un estudio realizado con respecto a los miembros electos en las pasadas
elecciones de 2014 revela que en el Parlamento del total de legisladores
electos ciento uno comenzaron a cursar educación terciaria y sesenta y uno
poseen un título universitario, trece legisladores solo completaron secundaria,
ocho de ellos no llegaron a terminarla y cinco hicieron la Universidad del Trabajo
del Uruguay, a su vez esto muestra que cincuenta y uno legisladores no poseen
título y también establece que el diez porciento de ellos repitió un año en la
enseñanza primaria o en la enseñanza media. Esto ha venido ocurriendo en las
últimas legislaturas.
En nuestro país, en el anterior periodo de gobierno, el
Presidente de la República (que ha sido admirado por muchas personas en el
exterior) es un claro ejemplo de como el nivel en el lenguaje ha ido decayendo
mucho. Muchas veces él utilizaba una forma de expresión no muy adecuada a la
investidura que tenía como Presidente y hoy en día como Senador de la República.
Al escucharlo hablar se nota claramente en él la mala conjugación de los
tiempos verbales y el uso de expresiones tales como “nabo” para dirigirse a los
periodistas y a todas aquellas personas que no piensan igual que él, tratando
de descalificarlas. Esto puede parecer que lo acerca mucho más a la gente común
del pueblo pero también es observado por otros como una muestra de la decadencia
intelectual que está sufriendo el país y que lo aleja de los estándares
culturales que supo tener en el pasado. Para otros que el Presidente hable así
está bien ya que los hace sentir más cercanos y lo toman como ejemplo a seguir,
cosa que sucede mucho, demasiadas personas piensan que lo que él dice esta
bien.
Esta mediocridad en el vocabulario se ve reflejada en la
enseñanza secundaria en materias tales
como Historia, Literatura, Lengua castellana, etc.
Unas de las razones por las que puede suceder esto es porque
los jóvenes de hoy en día leen en forma muy escasa y en textos lo más sintético
posibles, cosa que no sucedía en generaciones anteriores. Muchas veces el uso
de las nuevas tecnologías atrapa más que la lectura, otras veces se debe a que
hay jóvenes que no quieren seguir estudiando, dejan de ir a sus clases
diariamente, faltan mucho, no sacan buenas notas y hacen cosas que no deben
hacer en el colegio; lo que sucede luego es que los padres a ver este
comportamiento de sus hijos les permiten abandonar sus estudios con la
condición que ya a esa edad consigan trabajo. De esa manera al no estudiar se
les limita mucho más su vocabulario, aprenden menos palabras complejas y no tan
complejas lo que se ve reflejado en su forma de hablar y expresarse. Muchos jóvenes
en estos días cada vez más piensan que terminar aunque sea el bachillerato no es
su meta más importante en su vida; piensan que estudiar es una pérdida de
tiempo, debido a esto hay más jóvenes trabajando antes de ser mayores de edad.
A los padres tampoco les interesa mucho y como sus hijos no les hacen caso en cuanto
a que tienen que estudiar un oficio o terminar una carrera universitaria a
ellos ya les basta con que tengan un trabajo aunque sea con un salario mínimo.
También está ocurriendo que hay jóvenes que ni siquiera trabajan solo están en
sus casas sin hacer nada, ni se molestan en ayudar en algo o conseguir algo
para estar ocupados o en aprender cosas nuevas que les van a servir para su
futuro, son los llamados actualmente “NINI” (ni estudian, ni trabajan).
También el paraguayo, según he podido hablar con algunas
personas muchas veces no le da importancia al estudio ya que por su realidad
socioeconómica están obligados a trabajar a temprana edad. Esta realidad no
solo limita el uso del vocabulario sino que también los limita en sus
oportunidades para obtener un mejor trabajo y un mejor salario. Es muy común
que logren conseguir un trabajo pero con un salario mínimo ya que el no tener
una preparación adecuada los limita en las posibilidades. En Paraguay por lo
que he podido apreciar en el tiempo que he estado la realidad no es muy
diferente ya que he podido apreciar esa misma mediocridad en el uso del vocabulario,
pero me gustaría hablar más de lo que he tenido la oportunidad de observar en
cuanto al tránsito. He podido constatar, en el poco tiempo que llevo aquí, que
no existen o no se respetan las normas, reglas y señales del tránsito fundamentalmente
en la capital eso ocurre con un gran número de conductores. Esto genera, en
ciertas horas del día, un tránsito caótico en el cual se hace muy difícil y complicado el desplazamiento por las
principales avenidas de la ciudad.
Tanto conductores como peatones se desplazan por las calles
sin tener el más mínimo respeto por sí mismo y por el resto que circula. Esto
también sucede mucho en las rutas no solo en las ciudades, lo que he podido
observar en las carreteras es que los conductores no se molestan en correrse hacia
la derecha si van un poco lento para dejar pasar a los demás que van circulando.
Comparando esta situación con lo que ocurre en Uruguay
muchas veces esto que mencioné anteriormente sucede muy seguido allá también.
Muestran su mediocridad o su falta de respeto al no tener en cuenta las señales
de tránsito que dice que no se puede rebasar en distintos tramos de la
carretera y al no respetar los límites de velocidad, poniendo en riesgo su
propia vida y la de los otros conductores. Esto me lleva a pensar que hay una
falta total de consideración hacia el otro.
Continuando en el mismo sentido en lo que respecta al tránsito
también se puede observar como la falta de previsión de las autoridades
competentes han hecho que estos problemas se agraven debido a la falta de
previsión en la planificación de las carreteras a nivel nacional y de las
calles de las grandes ciudades mayormente en las capitales. El parque automotor
ha aumentado considerablemente en los últimos años en ambos países pero las
rutas nacionales y las calles de las ciudades no han sido modificadas para que
pueda darse un fluido desplazamiento de los automóviles por ella. No se ha sido
tenido en cuenta el aumento en el número de vehículos circulando por las calles
como tampoco la velocidad con la que se desplazan estos en la actualidad.
Esto lo podemos apreciar en que las rutas no han sido
ensanchadas y en la gran mayoría de ellas hay que desplazarse por un solo
carril y en las ciudades las calles han quedado demasiado angostas, lo que demuestra
lo que mencioné anteriormente, esa falta de previsión es una evidencia de la
mediocridad en la forma de pensar y planificar de las autoridades.
Podría continuar analizando algunos otros aspectos de la
mediocridad en Paraguay y Uruguay pero ha sido un tiempo corto el que he pasado
aquí y esos son los aspectos que más me han llamado la atención en este tiempo.
Para terminar refiriéndome un poco más a mi país algunos
intelectuales consideran que la mediocridad es un flagelo que está azotando
cada vez más al país en muchas áreas tales como la sociedad, la política, la
economía, etc. Otros hablan de la nueva mediocridad, algunos piensan que el
conformismo y el no revelarse contra lo que está pasando llevan a esa nueva
mediocridad.
Bibliografía: Fotos prestadas
https://gacaq.files.wordpress.com/2010/11/educacic3b3n1.jpg?w=300&h=240
http://www.vanguardia.com/sites/default/files/imagecache/Noticia_600x400/foto_grandes_400x300_noticia/2014/04/12/diez_personas_le_adeudan__a_transito_146_millones__por_conceptos_de_multas_0.jpg


Joven Wilson, arrancamos con la falta de una tilde en el título. "Cual" debe llevar tilde cuando es una pregunta.
ResponderEliminar"Esas carencias se obserbaN". ¿Sí?
Ojo con las redundancias: "no es su meta más importante en su vida". Primero "su", después "la", o del revés.
El sexto párrafo está poblado de redundancias. Habría que rehacerlo.
"(...) no ha sido tomado en cuenta", no "no se ha sido tomado en cuenta".
Ocho errores ortográficos en total.
Buen punto de vista; se centró en dos aspectos que consideró mediocres. Y creo que fue un acierto hacerlo así. Buena conclusión, buen trabajo.