El alcoholismo es una
enfermedad muy presente en nuestra sociedad hoy en día, no obstante es una
problemática social existente desde antiguos tiempos. Se habla de alcoholismo
cuando una persona ingiere alcohol de una manera abusiva, el paciente presenta dependencia
física de dicha sustancia. La enfermedad dicha posteriormente se encuentra en
el libro “La Babosa” en el personaje de Doña Clara.
Doña Clara mantenía
este problema como un gran secreto, lo que ella no sabía es que su hermana
Ángela estaba al tanto de que ella padecía esta enfermedad. El problema de Doña
Clara no era tomar alcohol simplemente, el verdadero problema es que lo hacía
prácticamente todas las noches para satisfacer una necesidad hasta quedar
inconsciente. Mientras se encontraba en tal estado Clara pensaba en algunos hombres del pueblo
de una manera lujuriosa.
Este problema llevaba a
Clara a ser muy irascible, esto explica las constantes peleas que se
presentaban entre las hermanas, cada vez se aguantaban menos y la irascibilidad
de Clara empeoraba más aún la situación. Este es un síntoma muy común en los
que poseen este mal, debido a que constantemente necesitan ingerir tal
sustancia y al no poder hacerlo estos suelen irritarse con facilidad.
A pesar de este
padecimiento Clara era una mujer elegante, disfrutaba vistiéndose
distinguidamente y variar de peinados constantemente. Siempre iba maquillada y
perfumada para dar una buena impresión, tenía una actitud coqueta que
acompañado de su voluptuoso físico aún encendía los deseos de más uno, lo
contrario a su hermana Ángela que envidiaba cada parte del cuerpo de Clara.
Clara tenía una adoración por las joyas, su madre le había dejado muchas de
estas, y las llevaba siempre con ella.
La viuda de Salcedo se
le suele llamar a Clara en el texto, su esposo era Cirilo Salcedo que a los
cuarenta años falleció súbitamente del corazón.
De herencia Clara recibió una casa en la calle Montevideo que debía
compartir con su hermana, a pesar de esto Doña Ángela a las espaldas de Clara
la desprestigiaba, diciendo que no recibía buenos tratos de parte de la misma.
Esto habla bien de la persona de Doña Clara, porque a pesar de no llevarse bien
con su prójimo ella aún la acogía a cambio de una mensualidad y aparte le
pasaba cierta cantidad para que gaste en el mes. Aunque a pesar de estos encuentros continuos
entre las hermanas ellas no podían vivir sin la otra.
Un aspecto extraño en
la actitud de la viuda de Salcedo es que por el más pequeño detalle estalla en
cólera pero los problemas de mayor envergadura los tomaba con total calma y
paciencia. Como había mencionado antes esto puede ser resultante de su
condición, al no tener ingesta de
alcohol por prolongadas horas reaccionaba de esa manera. Lo que tomaba
frecuentemente era licor de anís, su armario bajo llave se encontraba repleto
de estas botellas vacías escondidas para que nadie descubriera el oscuro
secreto de Clara, o eso es lo que ella pensaba, que nadie sabía aún sobre eso,
pero la realidad es que Doña Ángela como Pilar, la empleada lo sabían. Pilar lo descubrió por que encontró los
restos de las botellas y esta se las mostro a Doña Ángela, utilizando esta
información para favorecerse amenazando a Clara mediante cartas que su secreto
se hará público cuando sucede algo que le disguste.
Para concluir con el
personaje de Clara, su personalidad refleja a muchas personas hoy en día y en
ese entonces. Hay un sinfín de personas que caen en el alcoholismo como la
viuda de Salcedo, aparte de esto es un
personaje clave en la novela, en mi opinión la amargura de Doña Ángela se debe a su hermana Clara, ya que ella era
siempre la favorita en todo, de hecho era la favorita de sus padres y eso en la
infancia de Ángela le afectó bastante, siempre se veía menos que su hermana en
todo aspecto ya sea social o físico, aunque Clara no lo hacía a propósito pero
aún así su hermana no pudo entender esto y creó un rechazo hacía Clara. Sin
embargo, Clara intentaba ayudar a su hermana por más de que ella tampoco se
llevase bien con ella por las constantes agresiones recibidas por su hermana,
aún así ellas no podían vivir separadas se necesitaban mutuamente, Ángela para
poder subsistir y Clara para no quedar sola y tener a alguien cercana a ella
siempre, a pesar de que la compañía no sea muy agradable.
Bibliografía
Casaccia, Gabriel. La
Babosa. 2010
-Francisca Balbontin






